Saturday, September 15, 2018


VERDADES Y MISTERIOS SOBRE EL JUICIO, PASION Y MUERTE DE JESUS DESDE EL PUNTO DE VISTA HISTORICO


Todo lo que sabemos del  juicio, pasión y muerte de Jesús Nazareno están narrados por los cuatro evangelios canónicos; sin embargo para tener la certeza de su historicidad debemos acudir a fuentes externas que hacen referencias de este acontecimiento así tenemos el testimonio flaviano, que retirando todas las interpolaciones cristianas escribe así: “En aquel tiempo apareció Jesús, un hombre sabio. Porque fue autor de hechos asombrosos, maestro de gente que recibe con gusto la verdad. Y atrajo a muchos judíos, y cuando Pilatos, a causa de una acusación hecha por los hombres principales entre nosotros, lo condenó a la cruz, los que antes lo habían amado no dejaron de hacerlo. Y hasta este mismo día la tribu de los cristianos, llamados así a causa de él, no ha desaparecido.” (Antigüedades Judías Libro XVII, capítulo 3, versículo 3). La segunda fuente externas importante es la de Tácito en su libro de historia titulada “Anales” quien al narrar algunos acontecimientos negativos durante el gobierno de Nerón hace referencia del gran incendio que se produjo en Roma (15,44) y que este emperador culpo a los cristianos; por que la opinión popular sospechaba que el responsable era él, y el texto versa de la siguiente manera: “Por tanto, para acallar el rumor, Nerón creó chivos expiatorios y sometió a las torturas más refinadas a aquellos que el vulgo llamaba "cristianos",[un grupo] odiado por sus abominables crímenes. Su nombre proviene de Cristo, quien, bajo el reinado de Tiberio, fue ejecutado por el procurador Poncio Pilatos. Sofocada momentáneamente, la nociva superstición se extendió de nuevo no sólo en Judea, la tierra que originó este mal, sino también en la ciudad de Roma, donde convergen y se cultivan fervientemente prácticas horrendas y vergonzosas de todas clases y de todas partes del mundo.”   Para el prestigioso Filólogo español Antonio Piñero “lo que es histórico del relato de la pasión es el prendimiento de Jesús por los soldados romanos, el juicio ante Pilatos y la sentencia a muerte por crucifixión  de Jesús como sedicioso a los ojos del Imperio al predicar el reino de Dios, su muerte y sepultura; cumplen con el criterio de dificultad, porque la muerte de Jesús en la cruz dificulta la credibilidad de su mesianismo, estaría en la ruta de los anteriores pretendientes mesiánicos fracasados”( Conferencia efectuada entre los días 18, 19, 20 y 21 de Octubre del 2017 en la celebraron de las V Jornadas del Misterio de la Costa Tropical en el Teatro Calderón de Motril reuniendo a investigadores y ponentes de indudable interés. A. Piñero es uno de los prestigiosos estudiosos del cristianismo primitivo y de la vida del Jesús histórico, publicando un sinfín de libros como “Los cristianismos derrotados” “Jesús y las mujeres”, Guía para entender a Pablo”, “El otro Jesús” etc.) Quiere decir que lo realmente histórico fueron la captura de Jesús por los romanos, su juicio ante Poncio Pilatos, su condena a muerte por crucifixión un día 14 de Nissan, viernes, día en que los judíos celebraban las pascuas (el día del pesaj). Estos acontecimientos representaron un gran problema para las primeras comunidades judeo-cristianas para justificar el mesianismo de Jesús; en el curso de algunos años después de la muerte de su maestro sus discípulos reelaboran una serie de conceptos teológicos como la muerte expiatoria del mesías para pagar el pecado de los hombres. Sin embargo ¿Cómo justificar la muerte en crucifixión cuando el mismo Moisés dice: “Si un hombre culpable de algún delito  que merece la muerte, ha sido ajusticiado y lo colgareis en un madero; no dejareis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrareis el mismo día; porque maldito por Dios es el colgado, y no contaminaras tu tierra que Yahvé tu Dios te da por heredad.” (Dt. 21; 22-23)? O sea Dios mismo maldice al quien muere colgado de un madero; entonces habría que preguntarse ¿Cómo permitió para su redentor ese tipo de muerte que el mismo maldijo  para el hombre? Pero Saulo de Tarso con mucha astucia le da otro contexto y escribe: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley; hecho por nosotros (los hombres) maldición; porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero” (Ga. 3-13) lo que nos da a entender que la maldición no es de Dios sino del hombre; porque estaríamos concluyendo que Dios se equivocó y aun siendo omnisciente no planifico otro tipo de muerte para su unigénito;  del que el  mismo no haya maldecido.
Por otro lado  cuando  los discípulos de Saulo de Tarso se fueron distanciando más de los primeros judeo-cristianos así como de los judíos; los mismos que los perseguían por herejía; entonces empezaron a culpar a no solo a las autoridades judías sino a todo el pueblo judío de la muerte de Jesús. Los evangelios fueron escritos después de la destrucción de Jerusalén por los romanos los años 70 e.c. y 73 e.c. por la rebelión de los judíos a partir del año 66 e.c. y tanto los judíos como las primeras comunidades cristianas tuvieron que tener un perfil bajo en sus escritos referentes a su situación frente al imperio romano; por tanto los evangelistas al narrar los sucesos acaecidos en tiempo de Jesús tenían que descartar cualquier indicio histórico que comprometiera al Jesús histórico con actos subversivos contra Roma, difundieron parte de la doctrina de Jesús relacionadas con temas éticos-religiosos y la proclamación de un reino de Dios etéreo; y al narrar sobre la pasión y muerte de Jesús trasladaron la responsabilidad de este hecho histórico a los judíos y  cambiaron la actitud y comportamiento de Poncio Pilatos como que era este prefecto romano que quería a toda costa salvar de la muerte a Jesús; un poco más y le colocan una aureola y lo canonizan a San Pilatos;  veamos que nos dice Robert Amberlain sobre este asunto: “Antes que nada, debemos llamar la atención sobre el hecho de que Pilatos, procurador de Roma en esas regiones lejanas, representaba allí al cesar, en este caso a Tiberio, que no era precisamente un emperador bondadoso y cándido. Además, Pilatos tenía como tarea esencial mantener el orden, pero el orden romano únicamente. Las acusaciones que se dice que los judíos llevaron ante el procurador contra Jesús no es posible que sean verídicas. Pilatos despreciaba a los judíos, como todo romano. Tenía para con ellos la mano dura, y Flavio Josefo nos dará numerosas pruebas de esta actitud. Sea lo que fuere, Pilatos seguro que no estaba al corriente de las sutilezas de todas esas doctrinas judías, expresadas en manuscritos que no poseía, y en una lengua que ignoraba; el hebreo. Oralmente todavía le resultaba peor. Por eso eran tan despiadado frente a cualquier agitación: «Por aquellos tiempos se presentaron algunos, que le refirieron el caso de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilatos con la de los sacrificios que ofrecían...» (Lucas, 13, 1-5). Este procurador de mano dura no apreciaba en absoluto a aquel Jesús que deambulaba del norte al sur y del este al oeste de Palestina, predicando un doctrina y un reino que no tenían lugar en el orden romano, y, sobre todo, arrastrando tras de sí, en esa manía suya de deambulación, a todo ese tropel de gentes vagabundas, en la que se incluían numerosos asesinos zelotas.” (pg. 189 “Jesús o el Secreto mortal de los Templarios” por R. Amberlain, Ediciones Martínez Roca, Barcelona, 1982); al respecto el filósofo alejandrino Filón el judío: en su obra Legatione ad Gaium pagina 301 lo describe como “por naturaleza rígido y porfiadamente duro” y “de naturaleza rencorosa y hombre excesivamente iracundo”; comenta también de “los sobornos, los actos de soberbia, los actos de violencia, los ultrajes, los casos de tratamiento basados en el rencor, los constantes asesinatos sin juicio, la incesante y sumamente agravante brutalidad” de los que podían acusarlo los judíos ante el emperador, lo que al final ocurriría.
Asimismo quisieron desaparecer el seudónimo con el que era conocido su líder como Yeshua Bar-Abba; al respecto Rober Amberlain nos escribe que: “…el gran Orígenes, que murió en el año 254, aseguró, que dicho nombre figuraba en ciertos manuscritos que obraban en su poder, con lo que de este modo nos aporta la prueba de que, ya en el siglo III, existían documentos más antiguos que los tres que aquí hemos citado, y que aplicaban el nombre de Jesús a ese misterioso Barrabás.”(pg. 145, “Los secretos del Gólgota” por Robert Amberlain; Ediciones Martínez Roca S.A. ,1 de junio de 1986; España); por esta razón se inventan una serie de hechos no históricos en la pasión y muerte de Jesús; en el comentario que hiciera algunos días atrás sobre este tema, descartamos la historicidad del juicio judío en el Sanedrin; luego también descartaremos el hecho que fueron los judíos quienes prendieron a Jesús y lo entregaron a Poncio Pilatos pidiendo la pena de muerte del nazareno por crucifixión. Como ya dijimos Jesús fue capturado por las tropas romanas en el huerto de Los Olivos, al parecer lugar donde se escondían el líder nazareno y sus seguidores galileos luego del asalto a los mercaderes en el Templo de Jerusalén algunos días antes; el juicio ante Poncio Pilatos seguramente fue muy sumarísimo y luego condenado a pena de muerte por la autoridad romana; los evangelistas nos narran la aversión que tenían las autoridades judías contra Jesús y muy por el contrario la intención de Poncio Pilatos de querer evitar la pena de muerte del nazareno; lo cual nos merece toda nuestra incredibilidad por la serie de actos fuera de contexto histórico como por ejemplo el de la supuesta costumbre de la sustitución legal de un condenado por otro con ocasión de la Pascua judía tal como nos lo narra el evangelista Juan cuando Pilatos dice a los judíos: “…es costumbre en la pascua que yo les devuelva un reo..” (Jn. 18,19); ese derecho de gracia no existía en la tradición judía; Marcos y Mateo nos hacen saber que la costumbre de liberar a un preso por fiestas pascua provenía del prefecto romano;  la intención de los evangelistas era desvincular el sobrenombre de Jesús Bar-Abba con la de otro personaje ficticio llamado Barrabas quien era un sedicioso y  el pueblo exige su liberación según Lucas quien es el único quien no comenta sobre la falsa costumbre de liberar a un reo en la Pascua judía; tal parece que la verdad oculta en Lucas es que el pueblo exigía la liberación de su líder mesiánico Yeshua Bar-Abbas. Poncio Pilatos odiaba a los Judíos y en la vida se iba a dejar manejar por los sumos sacerdotes como se nos lo cuentan en los evangelios e inclusive en la supuesta  tradición de fiesta de Pascua de conmutar la pena de un reo (tradición que como ya dijimos nunca existió), el intercambio de Barrabas un sedicioso zelota por la de Jesús a quien el prefecto no veía culpa alguna es algo que un historiador ajeno a toda influencia religiosa no se lo cree ¿Cómo podría un Prefecto Romano que representaba al Cesar dejar libre a un líder  zelota, enemigo de Roma por un hombre  en quien no veía culpa alguna inocente? John Dominic Crossan una de las eminentes autoridades en los que se llama historiografía del Nuevo Testamento en su Obra “Jesús: Biografía revolucionaria” nos dice lo siguiente sobre este asunto: “A mi juicio, todo este episodio (sobre el juicio de Jesús) es absolutamente anti histórico, y lo más probable es que se trate de una invención de Marcos. Dos son los motivos en los que me baso. Uno es que la imagen que ofrece de Pilato, en exceso condescendiente con el griterío de las turbas, es justamente la contraria de la que conocemos por los relatos de Josefo. Su especialidad  era precisamente el control brutal de las multitudes. El segundo es que esa costumbre de la amnistía sin restricciones, de liberar a cualquier preso que solicitara el pueblo, con motivo de la festividad de la pascua, iría contra los dictados de la más elemental prudencia administrativa.”  (pag. 159; “Jesús; Biografía Revolucionaria” por John Dominica Crossan; Ediciones Grijaldo  Mondadori, Barcelona-España, 1996).
Para abundar en argumentos a favor de la ahistoridad de la consulta popular para amnistiar a un reo condenado a muerte nos remitimos lo que nos dice Daniel-Rops: “Se ha discutido mucho sobre ese derecho de gracia que el pueblo podía reclamar, y que el reyes no disponían de ella, y en cambio tenían el poder de aumentar una pena que ellos juzgaran insuficiente. Y, en efecto, la remisión de las penas no es conciliable con el principio mismo de la ley mosaica, que ve en la falta una ofensa a Dios. En Roma sólo podía apelarse a los Comicios en caso de sentencia capital, pero no se ve que el pueblo hubiera tomado la iniciativa de pedir la gracia sin petición previa del condenado. Ahora bien, un papiro que data del año 86 u 88 de nuestra era confirmó el episodio evangélico al mostrar a un prefecto de Egipto perdonando a un culpable “a causa de la multitud”. El fundamento jurídico del acto de gracia importa poco, tanto si se trata de una forma de la abolitio, amnistía que los emperadores promulgaban con ocasión de sus victorias o de ciertas fiestas, como de una indulgentia, derecho de gracia que estaba en la mano de la persona del emperador, y que éste hubiera hecho extensivo a su representante. En este caso parece que se trató de una medida excepcional, resultante de unos hábitos locales de los que nosotros no estamos informados...” (Cf. Daniel-Rops, Jesús et son temps, X, “Le procès de Jésus”). Como se ve este episodio de un indulto sui generis en Egipto por una autoridad romana solo se dio en forma excepcional, empero lo que no nos explica Daniel-Rops que el reo en cuestión era un ciudadano romano; además el documento que hace alusión no es otro que el papiro de Florencia nº 50, que data del año 85 de nuestra era, y que nos proporciona un ejemplo de gracia concedida a un acusado por un magistrado romano a petición de la multitud. Contiene, en efecto, el proceso verbal de un juicio dictado por G. Septimius Vegetus, gobernador de Egipto, en favor de un tal Fibion, quien, por su propia autoridad, y estimándose por encima de la ley, había encarcelado a un hombre honorable y a su esposa, que eran sus deudores. Y el gobernador declaró entonces: “¡Merecerías ser flagelado! Pero te entregaré al pueblo” (Cf. A. Deissmann; Licht vom Osten, das Neue Testament und die neu entdeckten Texte der hellenistisch-römischen Welt, Tubinga, 1908, pp. 193-194). No existía en la jurisprudencia de la Roma imperial caso alguna en la que se indultara a un “lestei”, es decir a un rebelde contra el orden imperial, como lo fue seguramente Jesús Nazareno.
CONSECUENCIAS DE LA FALSEDAD HISTORIDAD DE LA PASION Y MUERTE DE JESUS
Cuando  el cristianismo se difunde en Roma la ideología de Pablo respecto a la doctrina de Jesús orientada a los no judíos, se hace más accesible a los romanos; es por ello que en el Concilio de Nicea en el año 325 EC es el cristianismo Paulista el que se impone por ser el más conveniente para los intereses del Emperador Constantino; ya por ese entonces existía entre los cristianos paulista un gran antisemitismo visceral porque consideraban que los Judíos fueron los responsables directos de la muerte de Jesús, exculpando de toda culpa a los Romanos; es muy probable que Constantino contribuyo en ese sentido, haciendo retirar de los evangelios canónicos cualquier vestigio, que culpara a las autoridades romanas de entonces de la muerte de Jesús. ¿Cómo se iba a difundir una religión entre los romanos cuando su Dios hecho hombre fue muerto por ellos mismos? Eso carecería de toda lógica; así que eliminan todo escrito en ese sentido y muy posible que modificaron también los escritos evangélicos bajo la vigilancia de Eusebio de Cesarea. Tanto así que el mismo Eusebio de Cesarea cuando en su Historia Eclesiástica pone en mención lo escrito por Josefo sobre los hechos de la guerra de los Judíos con los Romanos entre los años 67 y 73 EC comenta  finalmente que “de este modo, pues la Justicia de Dios, perseguía a los Judíos por sus crímenes contra Cristo” (pag.28 Libro II “Historia Eclecuastica”).  Reza Aslan, académico en Historiografía de Nuevo Testamento, en su obra “El Zelote” comenta sobre el juicio de Jesús redactado en Marcos Cap. 15 vers. 1-20 en los siguientes términos: “…un relato inventado por Marcos, con propósitos estrictamente evangelizadores, para absolver a Roma de toda culpa por la muerte de Jesús, se amplía hasta el punto del absurdo, convirtiéndose con el transcurso del tiempo en la base para dos mil años de antisemitismo cristiano” (pg. 181, “El Zelote; La vida y la época e Jesús de Nazaret”, Ediciones Urano SA, Barcelona-España; 2014).
 Pues no le falta razón, el pueblo judío durante la llamada época de la diáspora, estaban distribuidos en prosperas comunidades en toda Europa, sin embargo siempre fueron el blanco de los ataques de la nefasta institución creada por la Iglesia de Roma conocida como “La Santa Inquisición” que de santa no tuvo nada, más bien fue una maquinaria de tortura y muerte, muchas familias judías seguramente pasaron por esta corte y para salvar sus vidas tuvieron que convertirse a la fe cristiana; otros que se mantuvieron fiel a sus creencias pasaron por la horrenda muerte en la pira. Sin embargo el principal líder de la Reforma del siglo XVI Martin Lutero fue uno de los principales impulsores en la persecución de las comunidades judías en Alemania y los demás reinos cristianos; cuando publico su libro titulado “los judíos y sus mentiras” en 1543 promovió acciones en contra de los judíos porque no creían en Jesús como su mesías y fueron sus ancestros quienes le dieron muerte en la cruz, por ello en su libro expone algunas acciones violentas contra ellos justificándolos como un acto de  desagravio por lo que hicieron con Jesús, en los siguientes términos:
“Dado que viven con nosotros, no osamos tolerar su conducta ahora que estamos al tanto de sus mentiras, sus injurias y sus blasfemias… en primer lugar, debemos prender fuego a sus sinagogas o escuelas y enterrar y tapar con suciedad todo lo que no prendamos fuego, para que ningún hombre vuelva a ver de ellos piedra o ceniza.
Esto ha de hacerse en honor a nuestro señor y a la cristiandad, de modo que Dios vea que nosotros somos cristianos y que no aprobamos ni toleramos, a sabiendas, tales mentiras, maldiciones y blasfemias a su hijo y a sus cristianos… en segundo lugar, también aconsejo que sus casas sean arrasadas y destruidas, porque en ellas persiguen los mismos fines que en sus sinagogas… en tercer lugar, aconsejo que sus libros de plegarias (sidurim) y escritos talmúdicos, por medio de los cuales se enseñan la idolatría, las mentiras, maldiciones y blasfemias, les sean quitados… en cuarto lugar, aconsejo que de ahora en adelante se les prohíba a los rabinos enseñar sobre el dolor de la perdida de la vida o extremidad… en quinto lugar, que la protección en los caminos sea abolida completamente para los judíos. no tienen nada que hacer en las afueras de las ciudades dado que no son señores, funcionarios, comerciantes, ni nada por el estilo… en sexto lugar, aconsejo que se les prohíba la usura, y que se les quite todo el dinero y todas las riquezas en plata y oro, y que luego todo esto sea guardado en lugar seguro… en séptimo lugar, recomiendo poner o un mayal o una hacha o una azada o una pala o una rueca o un huso en las manos de judíos y judías jóvenes y fuertes y dejar que coman el pan con el sudor de su rostro, como se le impuso a los hijos de Adán.”
De acuerdo al historiador jesuita Paul Johnson, la obra de Lutero es el “primer trabajo antisemita moderno y un paso gigantesco en el camino hacia el Holocausto”En la Segunda Guerra Mundial cuando los alemanes crearon los famosos campos de concentración donde tuvieron en condición de presos a los judíos y que dichos campos no eran otra cosa que lugares de exterminio humano, todas las iglesias de la cristiandad no alzaron su voz de protesta ante un crimen de lesa humanidad; seguramente con la misma sesgada mentalidad tradicional de que se trataba de un castigo divino por ser ellos, los judíos, los que dieron muerte a Jesús; hoy sabemos que toda esa creencia es tan falsa y aseguramos históricamente que la muerte del mesías galileo fue exclusivamente a manos de las autoridades romanas de entonces y por las razones explicadas líneas arriba, obviamente en complicidad con las autoridades judías mas no del pueblo judío que seguramente lo admiraban y muchos eran sus seguidores y creyentes en su mensaje de amor y justicia. El 27 de Enero del 2011 en conmemoración de las Víctimas del Holocausto de Auschwitz-Birkenau y  quizás como  un acto de “mea culpa”, el papa Juan Pablo II; quien en numerosas ocasiones reflexionó sobre el tema;  señaló: “Auschwitz (campo de exterminio construido en 1940 por los Nazis) no cesa de amonestarnos, aún en nuestros días, recordando que el antisemitismo es un gran pecado contra la humanidad; que todo odio racial acaba inevitablemente por llevar a la conculcación de la divinidad humana”. En la misma línea, el papa, Benedicto XVI, ha calificado el Holocausto “como una vergüenza indeleble en la historia de la humanidad”.


Monday, September 3, 2018


JESUS FUE CRUCIFICADO POR ROMA POR EL DELITO DE SEDICION

]

Mg. Jorge Andújar(1)
I.- Necesaria advertencia preliminar.-
En el presente trabajo abordamos al Jesús histórico sujeto a un determinado derecho entonces vigente: el derecho romano en la provincia de Judea. No buscamos al Jesús místico o religioso. Relevamos también la faceta del rabí como eximio jurista de la ley hebrea, acaso el más brillante de todos los tiempos. No estudiamos, entonces, ni mucho menos, el aspecto religioso de fondo, sino sólo en tanto y cuanto se relaciona estrictamente con el tema judicial. Declaramos que no tenemos ni el propósito, ni la capacidad, para dilucidar cuestiones de orden teológico. Este es un breve trabajo jurídico.
II.-La acusación principal en sede hebrea.-
Blasfemia.- La primera parte del luctuoso juicio se llevó ante el más alto Tribunal de Israel constituido por el Sanedrín asentado en la capital sagrada de Jerusalén. El día seguramente el 7 o 15 de abril del año 753 desde la fundación de Roma (correspondiente a los mismos días de nisán en el calendario hebreo), del actual año 30 DC (fecha equivalente a su vez del año 2098 del calendario chino).
El Sanedrín concentraba las facultades de juzgar con sus propias leyes hebreas, pero siempre bajo la atenta vigilancia romana. Roma, después de todo, permitía a los pueblos conquistados, en especial a los judíos, regirse suis legibus. En tal sentido podían conservar sus ordenamientos jurídicos preexistentes con cierta autonomía, jurisdiccional y aún legislativa.
El Delito de Blasfemia se encontraba previsto en la ley hebrea -La Torah- como una grave ofensa a Dios. Inclusive él por su propia boca, había ordenado a Moisés que la pena ante tal imputación, sin importar si el blasfemo fuera natural extranjero, era la muerte por lapidación de toda la comunidad.
Los hechos o cargos específicos que configurarían este ilícito penal podrían determinarse del modo siguiente:
• Se ha declarado hijo del hombre o hijo de Dios
• Se ha declarado como el Mesías o Cristo
• Ha amenazado destruir el sagrado Templo de Jerusalén.
• Con inusual violencia ha desalojado del templo a comerciantes y cambistas.
• No ha respetado el sabbath o día de descanso sagrado.
Se debe tener presente que las fuentes del famoso juicio, en especial los cuatro evangelios canónicos recogidos en la Biblia cristiana, no se muestran claros ni homogéneos. Además, son textos religiosos y no estrictamente históricos. Así resulta contradictorio que Juan, a diferencia de Marcos, Lucas y Mateo, nada diga respecto al proceso y condena por el Sanedrín. Que el testimonio de este apóstol, según la tradición el único testigo presencial de todos los hechos aquél fatídico día, no concuerde en este punto crucial, echa mayores sombras sobre lo que realmente ocurrió ante el máximo Tribunal Hebreo.
Lo que se encuentra claro es que si nos llevamos exclusivamente por los mencionados documentos religiosos, llegaremos a la rápida y facilista conclusión que se trató de un irregular y arbitrario proceso. Sin embargo, es altamente probable que los hechos hayan sucedido de un modo distinto.
III.-. La acusación principal ante Roma: sedición.
Los cargos de blasfemia que regían en la antigua Israel, por ser de naturaleza religiosa interna, no funcionaban en sede romana. Roma, después de todo, hacía gala de abierto politeísmo. Su panteón cobijaba generosamente una enorme cantidad de dioses y diosas adquiridos en sus conquistas por el mundo.
Para la lex romana la cuestión religiosa respecto de la calidad divina del famoso reo no tenía por qué incomodar a nadie. En el mundo antiguo y sobretodo en la región de Judea, después de todo, abundaban los profetas, los mesías y los iluminados. Roma los permitía como manifestaciones de la cultura local, pero siempre bajo una condición: que no importen una verdadera amenaza a la Pax Romana, al orden o una infracción a la Lex lulia Crimen Maestatis.
La Lex Iulia que definió tan bien Ulpiano importaba una drástica ley que condenaba a muerte a todo aquél sospechoso de subversión, sedición o revuelta contra el pueblo, el senado o el Emperador. Castigaba con la pena capital el perduellio o traición a Roma. Todo aquél – ciudadano o peregrino, romano o extranjero -que intente fomentar un motín sería inmediatamente reprimido y condenado a una muerte rápida y ejemplar.
En términos modernos puede decirse que esta ley vendría a ser el antecedente jurídico del conjunto de normas penales que conocemos como delitos contra el orden público o la seguridad.
IV.-Sedición por atribuirse la calidad de “Rey de los Judíos”.
La acusación de seditiosus contra Jesús se configuró a partir de la confesión de que él era el “Rey de los Judíos” y sobretodo de las repercusiones políticas y prácticas que se derivan de dicha situación.
Por entonces (y hasta nuestros días, en otros términos) nadie podía auto atribuirse la altísima calidad de rey, ni de ninguna dignidad menor como gobernador, prefecto, tribuno, etc, sin expreso consentimiento y nombramiento del emperador. Constituía un grave acto de sedición atribuirse la máxima autoridad política en una tierra conquistada, sin autorización de Roma.
La cuestión se agravaba ante el hecho de que en Judea, en el momento del famoso juicio, ya no había rey, sino tan solo una autoridad disminuida designada por el emperador Tiberio y denominada tetrarca. El tetrarca de Judea era Herodes Antipas quien deseaba fervorosamente que se le concediera el título y la corona de rey, los mismos que habían sido ostentados por su padre Herodes El Grande.
Atribuirse la calidad y autoridad real en una zona profundamente levantisca, abiertamente hostil contra los arrogantes conquistadores romanos, constituía algo así como prender fuego sobre un enorme polvorín. Los judíos ya en otras ocasiones se habían levantado en armas y fomentado sangrientas revoluciones contra el poder romano. Sólo 36 años después de la muerte de Jesús protagonizarían la más sangrienta revolución que terminaría con la aniquilación total de Jerusalén por el futuro emperador Tito Vespasiano.
V.-Una pena capital romana: la crucifixión.
La condena de la cruz importada de los persas y cartagineses había sido asimilada y perversamente perfeccionada por los romanos. Era sin duda una típica pena del derecho penal romano. La legislación judía prefería, por lo común, la lapidación.
Roma la utilizó muy ampliamente antes, durante y después de Jesús; él no sería el primero ni el último. Recordemos que sólo en un día cuando se sofocó la rebelión de esclavos encabezada por Espartaco (71 a.c.) se crucificaron 6,000 que se apostaron a lo largo de la Vía Apia.
Las características de esta pena son tres:
a) Extremada y perversamente dolorosa y sádicamente lenta.
b) Importaba una muerte infamante.
c) Pena extremadamente dolorosa y perversa.-
a) La ley romana la regulada inclusive en sus terribles detalles. En el lugar de ejecución se instalaba un madero vertical llamado stipes y en el momento de la ejecución el reo debía cargar sobre su espalda el madero transversal llamado patibulum. El tipo de cruz variaba según la posición del encuentro entre ambos maderos. En tal sentido podía ser commissa onmissa. La primera se da cuanto existía una cavidad acondicionada en el patibulum de forma tal que encajaba por la parte más alta del stipes formando una cruz tipo T. La segunda cuando la cavidad se hallaba dispuesta en el stipes donde encajaba el patibulum. Esta unión daba como resultado una típica cruz de cuatro brazos tipo T, llamada también capitata o latina como la tradición suele reconocer la ejecución.
Aunque existen aún posiciones opuestas, algunos estiman que en una cruz commissa, distinta por tanto a como la tradición la ha fijado desde milenios, se ejecutó la pena capital contra Jesús.
Por su tamaño había de dos tipos. La cruz muy elevada la cual había que izarla con poleas a efectos que mayor gente pueda ver el horroroso espectáculo, se le llamaba sublimis, mientras que a la de tamaño apenas superior a la talla media de un hombre se le denominaba humilis. Esta última hacía necesario que el condenado recogiera sus piernas para no tocar el suelo y aun así se hallaba muy cerca y podía ser atacado por perros o lobos atraídos por la sangre. A la fecha no se ha podido determinar la de Jesús, pero no pocos sugieren la más común: la humilis.
Algunos sostienen que los clavos, cuando se usaban por cuanto la ley romana permitía las cuerdas, ingresaban por las muñecas y no por las palmas donde no habría firmeza de los músculos para soportar el peso del cuerpo. Este tema tampoco no es pacífico. Podría haber sido en las palmas como lo fija la tradición por cuanto el peso del cuerpo se sostenía en forma precaria sobre un taco de madera, clavo o cuerno que se ubicaba en el stipes y se fijaba en el perineo del condenado. Ese dispositivo se llamaba sedilis y varían sus distintas representaciones. Empero, ninguna de éstas aparece jamás en las representaciones oficiales de la condena. El sedilis cumplía también una función de incrementar el castigo, por ejemplo, contra los violadores de vírgenes a quienes se les introducía este dispositivo ‘directamente por sus partes sexuales.
Asimismo, a las mujeres se les solía crucificar de cara a la cruz justamente porque sus formas carnosas no permitían sentarlas en éste. Esto ocasionaba horrorosas heridas en las partes íntimas de la condenada. La crucifixión no buscaba la muerte inmediata del reo sino una terrible y lenta agonía. La muerte tardaba en llegar lo que las fuerzas físicas del reo aguantaban, lo que podía ser horas o incluso algunos días. Todo dependía de su complexión física y si había recibido castigo físico -flagelación – Este fue el caso de Jesús de Nazareth razón por la que no duró sino apenas unas horas.
b) Muerte infamante.- El lugar habitual donde se llevaba a cabo se situaba en una zona de gran fluidez de tráfico para hacerla más pública y en un lugar apenas fuera de las murallas de la ciudad. En el caso de Jesús se llevó a cabo al parecer en el monte Gólgota que significa “calavera” o ” lugar de la calavera” ubicado al lado oeste de la ciudad de Jerusalén.
Debe advertirse que conforme a los evangelios sinópticos Jesús fue crucificado boca arriba y no boca abajo como correspondía, en opinión de algunos, a los sediciosos. Eusebio de Cesárea describe esta práctica usual romana. Pedro habría de ser crucificado de esa forma en Roma. Se buscaba la humillación y escarnio públicos. La causa de la condena se redactaba en una tablilla blanqueada en cal llamada titulus que se fijaba en la cruz. En el caso de Jesús, al parecer de acuerdo a la iconografía más extendida, se le habría colocado en la parte extrema superior del stipes.
Cantarella hace expresa mención al hecho que el todo reo debía cargar sobre sus hombros el patibulum hasta donde estaba instalado el stipes. Esto sería efectuado ante la vista de toda la ciudad. Este “paseo ignominioso” buscaba destruir moralmente al condenado y someterlo al escarnio del populacho.” Se perseguía humillar al reo a quien se le exponía totalmente desnudo. Tenía, por su eminente carácter público, un carácter intimidante y persuasivo. Quería gritar y amenazar a todos: Así mueren quienes se rebelen contra Roma.
La crucifixión intentaba borrar todo rastro de dignidad humana en el último aliento y aún después de éste. Por ello, la ley romana disponía que el cuerpo del reo no podía tener una digna sepultura. La condena no terminaba, pues, con la muerte, sino iba más allá al comprender el cuerpo mismo, el cual por la Lex lulia de Crimen Maiestatis o perduelllo terminaba en una execrable fosa común o fossa infamia. Es un caso extraño que Pilato, según los evangelios, entregue el cuerpo a José de Arimatea para un digno entierro. El prefecto pudo disponer del cadáver por cuanto éste no pertenecía jurídicamente a los deudos o parientes sino a Roma.
Para corroborar el deceso o acelerarlo como en el caso de Jesús por cuanto se avecinaba la fiesta del shabbath de Pascua y la ley judía no permitía tener un horrendo espectáculo de sangre en las puertas de la ciudad santa, se le ultimaba.
La costumbre consistía en romperles los huesos de las canillas o tibias, con lo que el cuerpo no tendría punto de apoyo llegando la asfixia prontamente. Esta terrible práctica que la ley romana exigía se llamaba crurifagium. En el caso de Jesús, al parecer, fue diferente. Juan es el único que dice que no se le aplicó este castigo porque ya había fallecido. Empero, para comprobar su muerte como era obligación de la ley romana un soldado romano le dio una lanzada en su costado del cual brotó abundante sangre y agua. El evangelio apócrifo de Nicodemo consigna el nombre de este soldado romano como Longinos.
C) Pena para esclavos y sediciosos.- Las penas en el Derecho Romano reflejaban la radical estratificación de la sociedad antigua. Ni para morir las personas eran iguales. Los esclavos carecían de todo derecho y también aquellos que no tenían el escudo de la ciudadanía romana que los amparase. La crucifixión constituía, pues, la pena adecuada a su bajo status y también a la gravedad de su delito.
Jesús, un hebreo de pobre cuna, al haberse autoproclamado como “Rey de los Judíos”, asumiendo por cuenta propia el más alto cargo político en una zona tradicionalmente convulsionada, colisionó directamente contra el único y verdadero poder en la tierra: Roma. Por ello fue crucificado bajo el cargo de seditiosus y ello se corrobora por la pena romana de crucifixión y del titulus que en son de mofa rezaba sobre su cabeza: “Jesús de Nazareth Rey de los Judíos”, cuyo acróstico es INRI.
Mg. Jorge Andújar
Lima, 2 de abril de 2012
(1) Mg. Jorge Andújar, magister en Derecho. Profesor de la Universidad nacional Mayor de San Marcos y Universidad Federico Villarreal. Profesor visitante de diversas Escuelas de Postgrado en el país. Ha estudiado el tema del Juicio de Jesús y ha publicado varios trabajos al respecto en diversas revistas y diarios. Algunos pueden verse en la página web del autor : www.jorgeandujar.com Este es un breve resumen de una de sus tesis que señala a Roma y al derecho romano, bajo el delito de sedición, como causantes de la muerte de Jesús.

Saturday, August 18, 2018


¿FUE JESUS EL MESIAS DE LA RESTAURACION O EL CRISTO DE LA FE?




Leí hace algunos días atrás  el comentario que hiciera mi amigo Alfredo Azabache sobre el evangelio de Mateo 14; 21-28, es interesante este pasaje de Mateo 15; 21-28 donde se nos cuenta que estando Jesús y sus discípulos en la región fronteriza de Tiro y Sidón, una mujer cananea le pide curar a una hija suya que estaba poseída, Jesús en primer lugar le responde “No fui enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel”, me interesa analizar solo este párrafo, de la respuesta de Jesús por que define el concepto escatológico del fin de los tiempos que tenía Jesús comparable a lo que pensaban los antiguos profetas sobre este asunto (Isaias, Amos, Miqueas e incluso Daniel); veamos en Isaias 2; 1-3 “Acontecerá en el postrero de los tiempos, el cerro de la casa de Yhave (el pueblo de Israel) será puesto sobre los altos montes y dominara los lugares más elevados. Irán a verlo todas las naciones. Y subirán hacia él muchos pueblos diciendo: Vengan subamos al cerro de Yahvé a la casa del Dios de Jacob….”  Esto escribe Isaias después que Sargón II, rey de Asur (Asiria)  en el 720 a.e.v. invadió Siria e Israel (parte del pueblo hebreo que conformaban las diez tribus originales y que comprendían las regiones de Galilea y Samaria) y desterró a todos los pobladores de Israel, y los reinos hebreos  del sur Judá y Benjamín se allanaron ante el poder de los asirios y se hicieron tributarios de aquel imperio; más adelante escribiría: ”Al mismo tiempo el señor volverá a tender su mano para rescatar al resto de su pueblo, a los que todavía queden en Asur y en Egipto, en Patros, Etiopia, Elam y Senaar, Jamat y las Islas del mar.”(Isaias 11; 11);  su contemporeneo Miqueas también profetizando la esperanza de la restauración del Reino de la Alianza que Yahvé le dice y escribe en 4; 1-3:”Al final de los tiempos sucederá que el cerro de la casa de Yahvé será tenido por la más alta montaña y sobrepasara a todos los cerros. Acudirán al entonces, los pueblos y las naciones en gran número……Gobernara a inmensos pueblos y dictara sus sentencias a poderosas naciones” más  adelante dice: “Ese día, asegura Yahvé, recogeré a la oveja coja y llevare al coral   a la perdida y a la que había maltratado   (se refiera a las tribus perdidas de Israel). De las cojas elegiré un grupo para mí y hare de las extraviadas una nación poderosa…” En el mismo sentido profetiza Amos 9; 11-12:”Aquel día reparare la choza de David medio caída, tapare sus grietas y levantare sus murallas; la volveré a edificar como se hacía antiguamente para que ellos que han recibido mi bendición, terminen de conquistar lo que falta de Edam y de las naciones vecinas…” Como se puede apreciar para los antiguos profetas que vivieron la conquistas de la poderosa nación de Asiria (Asur) justificando aquello como un castigo de Yahvé porque su pueblo elegido prevarico y se olvidó de Él; pero había la esperanza del perdón divino y Dios les devolverá su independencia y hará de ellos un país aún más poderoso a través de un  "Mashiaj" (mesías) de la restauración  (un nuevo rey) que guiara un ejército y con la ayuda divina derrotara a Asur (Asiria) y todos los grandes imperios existentes en el mundo antiguo. Isaias anuncia: “…en el futuro, se llenara de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles” (Is, 8; 23) “…Porque un niño nos ha  nacido, un hijo se nos ha dado; se le pone en el hombro el distintivo del rey y proclamaran su nombre ‘Este es el consejero admirable, el Héroe divino, el Padre que no muere, el príncipe de la Paz’. Su imperio no tiene límites, y en adelante, no habrá sino paz” (Is, 9; 5) “Una rama saldrá del tronco de Jese (un descendiente de David), un brote surgirá de sus raíces, sobre el (el mashiaj) reposara el espíritu de Yahvé, espíritu de sabiduría e inteligencia…. Para gobernar conforme sus preceptos. (Is, 11; 1-3); es decir que Dios elegirá a un hombre descendiente de David para que sea ese Mashiaj o sea el que será ungido como rey una vez haya reconquistado su nacion de manos extranjeras y someter a las otras naciones del mundo antiguo y renacer Israel como un nuevo imperio; y Jesus se presenta como ese pretendiente a  Mashiaj, nacido en Galilea de los paganos tal como profetizara Isaias;  por eso no era de extrañar que entre sus seguidores hay gente armada, entre ellos zelotes y sicarios que debieron ser algunas decenas de personas armadas, Jesús tenía entre sus discípulos miembros que pertenecían a esta secta, así tenemos a Simón el celador (apodo  que trata de esconder el termino Zelote que era la traducción griega del arameo Kannain y que quiere decir “celosos de la Ley Mosaica” ), Natanael el cananeo (aquí también nos indica que se trata de ocultar la palabra aramea Kannain) y el mismo Judas Iscariote cuyo sobrenombre no proviene, como dice Ernesto Renán, de Kerith, que era una ciudad ubicada al extremo sur de la tribu de Judá (“Vida de Jesús” por Ernesto Renán pag.149) Iscariote fue una mala traducción griega de Sicarius que ellos denominaron Sikariotes, los sicarius eran un grupo de zelotes que usaban con destreza la sica que era una daga o puñal de punta curvada que fácilmente ocultaban en los pliegues de la toga o bajo la capa; que según parece provenia de una secta de Zelotes denominados “Los Sicarios” o “los hijos de la daga” y los romanos los tenían como muy peligrosos cuando eran emboscados por los zelotes ya que usaban estas armas con mucha destreza; en el enfrentamiento cuerpo a cuerpo fácilmente los sicarios destripaban a su oponente; porque si leemos más adelante en el capítulo 22 de Lucas; Jesús después de haber anunciado la negación de Pedro acabada la ultima cena les dice a sus discípulos: “Cuando os envié sin bolsa, sin alforja y sin calzado ¿Os falto algo? Ellos dijeron: Nada. Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una. Porque os digo que es necesario que se cumpla todavía en mi aquello que está escrito: Y fue contado con los inicuos; por lo que está escrito en mí, tiene cumplimiento. Entonces ellos dijeron: Señor aquí hay dos espadas. Y él les dijo: Basta.” (Lc. 22, 35-38)   ¿Cómo podría explicarse una reacción violenta en un personaje de connotaciones nobles y pacificas como lo leemos en cada uno de los pasajes de los evangelios  canónicos?  En los escritos evangélicos debemos tener la capacidad de rescatar las verdaderas palabras de Jesús bajo el criterio de dificultad y teniendo en cuenta que algunos escritos fueron basados en testimonios orales o escritos muy cercanos a los hechos y dichos de Jesús y  arraigadas a las primeras comunidades judeo cristianas, difícilmente ignorarlas;  las primeras palabras: “Cuando os envié sin bolsa, sin alforja y sin calzado ¿Os falto algo? Ellos dijeron: Nada. Y Él les dijo: ahora el que tiene bolsa, tómala y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.” Con toda seguridad fue una orden de Jesús, lo cual quiere  decir que el líder estaba ordenando a sus seguidores a prepararse para un enfrentamiento armado,  pero para no hacer notar lo subversivo de esta expresión el evangelista Lucas agrega “porque os digo que es necesario que se cumpla todavía en mi aquello que está escrito: Y fue contado con los inicuos”, se refiere a Isaias 53,12;  con toda seguridad esas ultimas palabra no las dijo Jesús porque el evangelista trata de hacernos creer que estas armas las tendrían solamente para aparentar representa un grupo armado y no usarlas cuando sea apresado por la guardia romana. La realidad histórica bajo los criterios de dificultad, testimonio múltiple y de coherencia nos hacen deducir que Jesús si tenía un grupo armado, y la intención en esos momentos  con toda seguridad era enfrentar al enemigo.  Algunos historiadores están convencidos que Jesús no solamente era un líder espiritual sino también un líder político con las características del mesías que esperaban los Judíos según anunciaron los antiguos profetas.  La idea de que el mesías tenía que morir para redimir el pecado de la humanidad es una conceptualización de los discípulos de Jesús muchos anos después de su muerte y quien le dio el marco teológico e ideológico fue Saulo de Tarso (San Pablo) cuando en  Hebreos 9: 28 dice: “así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos.” Que aunque no fue escrito por Pablo si por algún discípulo de él. Sobre el famoso capítulo 53 del libro de Isaias relacionado al siervo sufriente, y que con toda certeza puedo afirmar que no se trata del mesías de la restauración;  nos ocuparemos en otro momento, desde ya les adelanto que este libro, como casi todos los libros bíblicos fueron escritos por varios autores a través del tiempo; que se sepa Isaias tiene al menos tres autores; los primeros 39 capítulos fue escrito por el verdadero Isaias; del 40 al 55 capítulos con toda seguridad por algún escriba judío  discípulo de Esdras cuando la época de la deportación a Babilonia y los últimos diez capítulos por otro tercer autor quizás después de la deportación.

Saturday, July 14, 2018




JESUS DESENTERRADO
John Dominic Crossan y
Jonathan L. Reed


PIEDRAS Y TEXTOS
 ¿Por qué apareció Jesús en el momento y en el lugar en que lo hizo? ¿Por qué entonces? ¿Por qué allí? Concretemos mejor la cuestión. ¿Por qué dos movimientos populares, el del Bautismo de Juan y el del Reino de Jesús, surgieron en los territorios gobernados por Herodes Antipas en la tercera década del siglo I de la era vulgar (e. v.)? ¿Por qué no en otro momento? ¿Por qué no en otro lugar? Imaginemos dos formas de responder a la pregunta: a través de las piedras o a través de los textos, a través del trabajo de campo o a través de los evangelios, a través de los restos materiales o a través de los restos escritos de la minoría cultivada, a través de la labor de los arqueólogos o a través de la labor de los exégetas. A continuación imaginemos que sustituimos todos esos «o» en redonda por otros tantos «y» subrayados del mismo modo. No estamos ante un caso de arqueología o de exégesis, sino de arqueología y de exégesis. Imaginemos, por último, que esas dos opciones son métodos independientes, ninguno de los cuales se halla subordinado o sometido al otro. La arqueología no es el trasfondo de la exégesis, ni la exégesis es el decorado de la arqueología. Los evangelios y el terreno deben leerse e interpretarse cada uno a su manera y con arreglo a su propia disciplina. Unos labios antiguos tienen su propia dignidad y 4 su propia integridad tanto si lo que se sujeta entre las manos es un libro de Hornero como si no. Un tell antiguo conlleva su propio reto y su propio misterio tanto si lo que se lleva en la mochila es la Biblia como si no. Las palabras hablan. Y las piedras también. Pero ninguna de ellas alza su voz. desde el pasado hacia nosotros si no se produce un diálogo interpretativo con el presente. Unas y otras hablan y exigen ser oídas a su manera. Hasta que la arqueología y la exégesis no hagan oír plenamente cada una su propia voz por separado, no podrán llegar a formar juntas un coro ni podrán aportar una información conjunta. El objeto del presente volumen es integrar la arqueología de campo y la exégesis evangélica concediendo a cada una todo el potencial explicativo que posee sin otorgar privilegios a ninguna de ellas sobre la otra. El hecho de que los arqueólogos publiquen informes sobre sus trabajos de excavación no es ninguna novedad. Y el hecho de que los exégetas escriban sobre lo que han descubierto tampoco es nada nuevo. La novedad en este caso estriba en que un arqueólogo de campo experimentado y un especialista en la figura de Jesús de reconocido prestigio trabajen juntos y lo hagan no siguiendo sendas paralelas en capítulos escritos sucesivamente por separado, sino siguiendo una sola senda y enlajando una y otra disciplina en cada capítulo. ¿ Cómo podemos leer las piedras y los textos como si fueran un todo integrado? ¿Por qué, entonces, se llama el libro Jesús desenterrado? Por un lado, ¿cómo se justifica eso de «desenterrar a Jesús»? Podemos decir que exhumamos 5 poblados, aldeas, ciudades, que desenterramos casas, tumbas, o incluso barcas: ¿pero quién puede excavar a Jesús ? Podemos decir que exhumamos a Caifás, el sumo sacerdote en cuyo tiempo fue crucificado Jesús por Piloto, porque los arqueólogos han descubierto la tumba de su familia, su urna sepulcral, e incluso su esqueleto: ¿pero cómo puede hablar la arqueología de desenterrar a Jesús? Pongamos un ejemplo. Las sequías de 1985 y 1986 sacaron a la luz, amplias zonas habitualmente sumergidas bajo las aguas del lago Kinneret, el mar de Galilea del Nuevo Testamento. En enero de 1986, Moshe y Juval Lufan, del kibbutz Ginnosar, en la ribera noroccidental del lago, descubrieron una barca del siglo i completamente enterrada bajo siglos de lodo. Este hallazgo preciosísimo empezó teniendo la consistencia del cartón húmedo, pero en la actualidad, tras la magnífica labor de conservación llevada a cabo por Orna Cohén, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, se yergue sólidamente restaurado en el vecino Museo Yígal Allon. Con dos remeros a cada lado, un piloto al timón, un mástil y una vela, se trata desde luego del tipo de barca imaginada en los relatos evangélicos que hablan de la presencia de Jesús en el lago. Imaginemos, de momento, que se trata de la mismísima barca utilizada por Jesús. Es muy improbable, desde luego, ¿pero cómo, al exhumarla, estaríamos exhumando a Jesús ? La barca se hundió no lejos de la orilla, por lo tanto no nos habla de tormentas repentinas y peligrosas en medio del lago. Habla, en cambio, de otra cosa. En primer lugar, aparte 6 de algunos elementos de cedro y roble, en la construcción de la barca se utilizaron varias otras maderas de calidad inferior, como el pino y el sauce. En segundo lugar, parte de la quilla era de segunda mano y procedía de otra barca anterior. En tercer lugar, la proa y la popa fueron retiradas para ser empleadas posteriormente en otra embarcación. Por último, el casco ya inutilizable fue hundido junto a la orilla. Desde luego todo esto es absolutamente fortuito, pues se trata de la única barca que se ha descubierto y restaurado hasta la fecha. Pero esta embarcación capaz de navegar a remo y a vela de casi ocho metros de eslora es un índice del mundo social de los pescadores del lago Kinneret en tiempos de Jesús: habla de buenos artesanos que utilizaban con mimo unos materiales limitados y de inferior calidad para que duraran lo más posible. Para completar la descripción de ese mundo social debemos preguntamos quién controlaba la pesca en el lago, si se podía pescar desde la orilla o en barca con total libertad, si se pagaban impuestos por las embarcaciones y las capturas y cuál era la cuantía de éstos, cuántos individuos o familias manejaban la barca, y si ese manejo suponía la propiedad absoluta de la embarcación, la existencia de tierras hipotecadas, o el alquiler de los equipamientos. Sí, podemos efectivamente exhumar a Jesús a partir de esa barca, pero teniendo muchísimo cuidado y sólo en el marco de las realidades de las economías antiguas controladas por élites y no según el moderno concepto de posibilidades empresariales. 7 Por otro lado, ¿cómo es posible hablar de «desenterrar a Jesús»? La arqueología desentierra y puede desenterrar a Jesús no sólo excavando los lugares en los que vivió o por los que pasó, sino también rellenando el vacío dejado en el mundo social en el que actuó del modo más exhaustivo posible. ¿Pero por qué habría que utilizar los métodos de la exhumación con los textos, y no sólo con las piedras? Desde luego textos tales como los Rollos del Mar Muerto, de 1947, o los Códices de Nag Hammadi, de 1945, fueron encontrados bajo tierra, aunque de forma casual por pastores y campesinos, y no a raíz de las catas llevadas a cabo por los científicos. Pero cuando en este libro hablamos de «desenterrar a Jesús» no sólo en el ámbito de la arqueología, sino también en el de la exégesis, no nos referimos a excavaciones textuales externas como ésas. Los evangelios tienen una característica peculiar que permite hablar de su excavación interna, que justifica el uso en este libro del término «exhumación» tanto en el ámbito de la arqueología como en el de la exégesis, y que nos proporciona el modo, la manera, y el método en el que nuestra obra alcanza su principal objetivo. A menos que un yacimiento tuviera un único estrato levantado sobre un lecho de roca y hubiera sido abandonado y hubiera permanecido intacto y expuesto sólo a la destrucción del tiempo, la excavación arqueológica exigiría dedicar una atención escrupulosa a los múltiples estratos de ocupación, en los que los más recientes se levantarían sobre los más antiguos (el término técnico para 8 designar este fenómeno se llama estratigrafía,). En algunos casos un texto puede ser como el primer caso descrito, y en él un único estrato de escritura habría sido transmitido intacto, viéndose expuesto sólo a los errores de los copistas. Así sucede con la mayoría de las cartas de Pablo incluidas en el Nuevo Testamento. Pero nuestra exégesis en la presente obra se centra fundamentalmente en los evangelios y éstos, tanto si están incluidos en el Nuevo Testamento como si no, poseen tantos estratos como uno de los montículos que excavan los arqueólogos. Por ejemplo, cuando Mateo absorbe en su evangelio casi la totalidad del de Marcos, en el texto de Mateo podemos observar estratos más antiguos de Marcos y otros más recientes pertenecientes al propio Mateo. Si un yacimiento antiguo consta de una serie de edificaciones superpuestas, un evangelio antiguo es asimismo una serie de escritos superpuestos. Por consiguiente, en ambos casos el reto que debemos afrontar fundamentalmente es el que supone la multiplicidad de estratos. Podríamos decir que la labor común de los autores de este libro consiste en realizar una estratificación paralela, una interacción entre los estratos de un montículo arqueológico y los estratos de un texto evangélico. En ambos casos, para lo que ahora nos interesa, debemos excavar por un lado hasta llegar al estrato arqueológico del mundo de Jesús y por otro hasta alcanzar el estrato textual de la vida de Jesús. Naturalmente el problema radica en que, aunque todo el mundo reconoce el carácter absolutamente imprescindible 9 de la estratificación arqueológica, esto es, la necesidad de determinar y datar los sucesivos estratos de un yacimiento, no todos están dispuestos a admitir análogamente que es imprescindible y necesario, dada su actual naturaleza y sus relaciones, hacer exactamente lo mismo con los evangelios del Nuevo Testamento. Por último, y resumidamente, ¿qué sacamos de integrar arqueología y exégesis a través de una estratificación doble y paralela? ¿Por qué apareció Jesús en el momento y el lugar en que lo hizo? Durante la generación anterior a Jesús, Herodes el Grande reinó sobre el país de los judíos bajo el patrocinio de Roma y llevó a cabo una grandiosa labor constructiva, por un lado en Jerusalén, mediante la ampliación del monte del Templo y, por otro en Cesárea Marítima, mediante el desarrollo de un puerto de primera magnitud. Que la romanización era igual a urbanización y comercialización nada lo explica mejor que los grandes almacenes y los gigantescos rompeolas de aquel puerto practicable en cualquier época del año. Herodes erigió templos paganos en honor de la diosa Roma y del divino emperador Augusto en Cesárea Marítima (Judea), en Sebasto (Samaría), y más al norte, en Cesárea de Filipo, pero, en comparación con estas otras regiones de su reino, dejó prácticamente intacta Galilea. Durante la generación de Jesús, le tocó a Herodes Antipas, hijo de Herodes el Grande, intensificar la romanización, 10 urbanización y comercialización de Galilea, con la reconstrucción de Séforis, en la que estableció su primera capital en 4 a. e.v.,y la erección de una ciudad de nueva planta, Tiberíades, a la que trasladó la capital en 19 e. v. Así, pues, en tiempos de Antipas, y a imitación de lo sucedido durante el reinado de su padre, el poderío de Roma golpeó violentamente por vez primera la Baja Galilea durante la tercera década del siglo i. Pero, aunque el territorio judío quedó cubierto por un barniz de arquitectura grecorromana y a pesar de que la comercialización que acompañó a la romanización y la urbanización supuso una redistribución de la riqueza, los arqueólogos han descubierto tanto en Judea como en Galilea que el pueblo judío siguió viviendo de una forma distinta a la de los pueblos con los que estaba en contacto. Además, combinando los textos y las piedras, podemos comprobar que los objetos arqueológicos que reflejan la vida de los judíos responden a una religión basada en la alianza con Dios y a una ley divina que ordena el respeto a la justicia y ala rectitud, a la pureza y ala santidad, pues el país pertenece a un Dios que actúa siempre desde la premisa de que se debe actuar justamente. En esa ley o Torah, Dios afirma: «El país me pertenece». ¿Qué decir entonces de esos reyes-clientes herodianos y del uso que hacían del país? ¿Y qué decir del Imperio Romano, que afirma: «El país nos pertenece a nosotros, os lo hemos arrebatado en el curso de una guerra; o, si lo preferís en términos teológicos, nuestro Júpiter se lo ha arrebatado a vuestro Yahveh» ? Por 11 consiguiente, cuando durante la tercera década del siglo I Jesús anunció en la Baja Galilea la llegada del Reino de Dios, lo que hacían Él y sus seguidores era divulgar unas enseñanzas, una actuación y un modo de vida contrarios a la implantación del poderío de Roma llevada a cabo por Herodes Antipas entre sus subditos de las zonas rurales. No estamos hablando de la violenta resistencia militar a Roma que causaría más tarde el estado ruinoso en que todavía se encuentran el Templo de Jerusalén y la fortaleza de Masada. Ese tipo de resistencia no existía ni en Juan ni en Jesús, pues, de haber sido así, Antipas no hubiera cortado la cabeza sólo a Juan, y Piloto no hubiera crucificado sólo a Jesús. Pero aunque tuviera un carácter no violento, se trataba a todas luces de una actitud de resistencia frente a la injusticia distributiva de la comercialización romanoherodiana —de ahí la insistencia de Jesús en la comida y la riqueza—, que se llevó a cabo en nombre de la Alianza, el país, la Torah y el Dios del judaísmo. 


Thursday, July 12, 2018






EL EVANGELIO SEGUN SAN MARCOS 6, 1-6
NADIE ES PROFETA EN SU PATRIA



6 (1) Salió de allí y vino a su patria, siguiéndole sus discípulos.
    (2) Llegando el sábado, se puso a ensenar en la sinagoga; y la muchedumbre          que le oía se maravillaba, diciendo: ¿De dónde le vienen a este tantas cosas, y que sabiduría es esta que le ha sido dada, y como se hacen por su mano tales milagros?
   (3) ¿No es este acaso el carpintero, hijo de María, y el hermano de Santiago, y de José, y de Judas, y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?  Y se escandalizaban de Él.
   (4) Jesús les decía: Ningún profeta es tenido en poco sino en su patria y entre sus parientes y en su familia.
   (5) Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de que a algunos enfermos  les impuso las manos y los curo.

   (6) Y se admiraba de su incredibilidad.





Tuesday, August 29, 2017

¿NOMBRO JESUS A SIMON PEDRO COMO JEFE DE LA IGLESIA?

¿FUE SIMON PEDRO EL CONDUCTOR DE LA COMUNIDAD JUDEOCRISTIANA DE JERUSALEN?
Simon Pedro

 En la homilía XXI de tiempo ordinario de este último domingo se leyó un pasaje del Evangelio según San Mateo Cp. 16; 13-20 donde Jesús le dice a Simón Pedro: “Yo también te digo, que tú eres Pedro y sobre esta roca edificare mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán sobre ellas.” Haciendo un estudio exegético de este evangelio nos viene la pregunta: ¿Fueron estas palabras verdaderamente pronunciadas por Jesús? ¿Fundo Jesús una nueva iglesia y cuya dirección encomendó a Simón Pedro? Porque si leemos el libro de Hechos de los Apóstoles fue Jacobo o Santiago “el hermano del Señor” quien verdaderamente dirigió la iglesia de Jerusalén esto lo observamos en Hch 15; 18-25 cuando en un concilio en la que es citado Pablo de Tarso para discutir sobre la conversión de los paganos es Jacobo quien toma la decisión definitiva al respecto como quien tiene la autoridad; asimismo en la última reunión que tuvieron los jerarcas de la iglesia de Jerusalén con Jacobo a la cabeza juzgando a Pablo por el hecho de no exigir a los judíos de la diáspora a circuncidarse Jacobo dice: "21.Y hemos oído decir que enseñas a todos los judíos del mundo pagano que se aparten de Moisés, que no circunciden a sus hijos ni vivan según las tradiciones judías. 22. De todos modos se van a enterar de que has llegado, y entonces ¿qué hacer? 23. Reuniremos la asamblea, y harás lo que te vamos a decir. Hay entre nosotros cuatro hombres que han hecho un voto 24.y tú los vas a apadrinar. Te purificarás con ellos y pagarás los gastos cuando se hagan cortar el pelo. Así verán todos que es falso lo que han oído decir de ti y que, por el contrario, tú también cumples la Ley. 25. En cuanto a los creyentes de origen no judío, ya les hemos enviado instrucciones, pidiéndoles que se abstengan de carne sacrificada a los ídolos, de la sangre y de la carne de animales sin sangrar y de las relaciones sexuales prohibidas.»
Hago esta observación porque Mateo en 16; 13-20 es el único que hace esta suerte de  sucesión de Jesús hacia Simón Pedro; este mismo pasaje narrado por Marcos, supuestamente el más cercano a los hechos, en 8; 29-30 después que Pedro le dice: Tú eres el Cristo. Jesús les manda que no dijesen esto de el a ninguno; del mismo modo sucede en la narración hecha por Lucas 9; 18-21. Ambos evangelistas no dicen nada sobre un supuesto nombramiento a Simón Pedro como jefe de una nueva iglesia. Entre los tres evangelios sinópticos el de Mateo parece el más manoseado por los copistas cristianos latinos de entre los siglos II y III;  todo parece indicar que ha habido muchas interpolaciones de una o dos plumas.
¿En qué me fundamento para decir esto?    
Papias Obispo de Hierapolis
En primer lugar por el convencimiento de que para tener una visión cercana a la verdad histórica de la existencia de Jesús tenemos que ubicarlo en el contexto de un entorno eminentemente judío del siglo I de nuestra era. Pues es consenso general entre los eruditos tanto confesionales como no confesionales que  no podríamos entender el mensaje de Jesús si no aceptamos el hecho de que él fue un galileo que profeso el judaísmo como su fe religiosa y que nunca renuncio a esa fe. Esto lo corroboramos en el mismo evangelio de Mt. 5; 17-18 donde Jesús dice: “No penséis que he venido a abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra ni una jota ni una tilde pasara de la ley, hasta que todo se haya cumplido” este dicho de Jesús seguramente fue fiel a su pensamiento y que se transmitió a través del tiempo de una sólida fuente de logias y dichos de Jesús que recogió el evangelista. Recordemos que los escritos originales de Mateo no existen, no tenemos ni un pedacito de papiro de este evangelio en el siglo I, todo lo que se ha encontrado son copias que corresponden de mediados del siglo II y que son pequeños pedazos de papiros; el evangelio completo recién lo tenemos con los códices Vaticanus y Sinaiticus en la segunda mitad del siglo IV;  más todo lo que sabemos de los primeros escritos del evangelio de Mateo están testimoniados en los primeros padres de la iglesia particularmente en Papias obispo de Hierapolis (quien vivió entre el año 69 y 150 EC y fue discípulo de Policarpo quien conoció a Juan el apóstol), y quien en un tratado de cinco libros titulado “Explicación de los dichos del Señor” hace mención de las palabras de Jesús procedentes de Aristión  y otras tradiciones la de  Juan el anciano quien le hiciera referencia de los primeros  escritos evangélicos de Mateo, transcribiéndolos Papias en los siguientes términos: «Mateo compuso su discurso (de Jesús) en hebreo y cada cual lo fue traduciendo como pudo».  (Eusebio, Hist. Ecl. III, 39; 15-16). Entonces el evangelio original de Mateo del siglo I fueron solamente logias o dichos de Jesús;  muy diferente claro esta al evangelio tal como lo tenemos en la actualidad ya que una cosa son sentencias y dichos de Jesús y otra una recopilación biográfica de Jesús; lo que nos hace deducir que en el transcurso de 200 años (recuérdese que en el año 350 EC se redactaron todos los libros considerados  canónicos y que forman parte de la Biblia hasta la fecha) los monjes copistas han ido agregándole narraciones tradicionales  de lo que hizo Jesús en vida y darle cuerpo narrativo a estas primeras sentencias, con lo que quiero decir  que los escritos referentes a la vida pública de  Jesús en este evangelio no fueron necesariamente escritos por un testigo ocular, como lo fue seguramente el apóstol Mateo.     
En segundo lugar Jesús, a juzgar por sus discursos en cada uno de los  evangelios sinópticos; fue un predicador imbuido de un mensaje mesianista apocalíptico, que anunciaba la proximidad del reino de Dios; por tanto no tenía necesidad de fundar religión nueva alguna ya que su prédica estaba concordante con las profecías de los libros de la Tora y el Talmud. En todo caso lo que Jesús quiso organizar fue una secta más de las tantas existentes dentro del judaísmo; porque es bueno hacerles recordar que en el Judaísmo del siglo I habían hasta cuatro sectas importantes, a saber la de los saduceos, Los fariseos, les esenios y los zelotes; otras sectas  secundarias serían los  mandeos, los jasidin carismáticos, los sicarius y los terapeutas. Todo  hace indicar que la secta que creo Jesús fue el de los Nazareos, pero entonces deberíamos preguntarnos quienes eran los nazarenos;  los “Netzarím” (en Hebreo) eran llamados así quienes tomaban los votos a ser consagrados a Dios, esta tradición judía era un acto individual y muy tradicional desde la época de los patriarcas; en el libro de los jueces 13; 5 vemos que el mismo Dios eligió a un nazareo desde su nacimiento: ”Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y la navaja no pasaras sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento y el comenzara a salvar a Israel….” ¿A qué personaje bíblico se hace referencia en este pasaje? Pues ni más ni menos que a Sansón; pero Jesús hace de esta opción individual, una colectiva elevándolo a nivel de comunidad de nazareos o judíos consagrados a Dios y la ley mosaica; porque la palabra Nazareno también deriva de la expresión hebrea “Nazara” que quiere decir “estar en la verdad” Y Jesús es llamado “La Verdad”: Juan  14:6  “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”.   Los creyentes en Jesús se proclaman seguidores de “la verdad”:   1 Juan 3:19  “y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguramos nuestros corazones delante de él”. En el evangelio apócrifo Según Felipe, versículo 19 nos dice al respecto: “«Jesús» es un nombre secreto, «Cristo» es un nombre manifiesto. Por eso «Jesús» no existe en lengua alguna, sino que su nombre es «Jesús», como se le llama generalmente. «Cristo», sin embargo —por lo que toca a su nombre en siríaco—, es «Mesías». Y todos los demás lo tienen asimismo con arreglo a la lengua de cada uno. «El Nazareno» es el nombre que está manifiesto en lo oculto”.
Santiago o Jacobo el hermano del Jesus

Para corroborar esto vayamos al libro de hechos de los apóstoles continuando la lectura del capítulo 21 a que hice referencia líneas arriba;  cuando en los versículos 23 y 24 Jacobo o Santiago el hermano del señor le ordena que Pablo apadrina a unos jóvenes en un ritual de iniciación Netzarim; estando Pablo en el templo para cumplir con este cometido es cuando es rodeado por muchos judíos que lo reconocieron y quisieron apedrearlo acusándolo de hereje, es cuando hace su presencia un tribuno romano llamado Lisias a quien le llamo la atención la trifulca que se produjo frente al Templo; como Pablo le confesase su ciudadanía romana el tribuno lo llevo ante el gobernador Félix; quien oyendo la defensa de Pablo  convoco al sacerdote Ananías y los principales ancianos para que comparecieran ante se presencia e hicieran la acusación contra Pablo; entonces Ananías empezó diciendo: “Porque hemos hallado que este hombre es una plaga, y promotor de sediciones entre todos los judíos por todo el mundo y cabecilla de la secta de los Nazarenos” (Hch 24; 25). Como se puede apreciar las principales autoridades judías conocían al movimiento de los seguidores de Jesús como Nazarenos. Aquellos que tomaban el nazaerato de por vida nunca pasaban navaja sobre su cabellera ¿Por qué razón ilustramos la figura de Jesús con la cabellera larga? Ninguna de las crónicas evangélicas describe físicamente como era Jesús, sin embargo en algún momento en que se iban formando varias congregaciones en torno de la figura de Jesús algún artista cristiano de comienzos del siglo II dibujo a Jesús con las características  físicas conocidas actualmente, seguramente porque aún existía la tradición que Jacobo o Santiago el hermano del señor fue un Nazareno y que nunca se cortó la cabellera.
¿EXISTIO LA CIUDAD DE NAZARET EN TIEMPOS DE JESUS?
Ruinas de una sinagoga en Gamala sobre la pendiente del monte de Golan                    

Continuando respecto a porque decían a Jesús el Nazareno, Les referiré que no era por el hecho de haber nacido en algún lugar llamado Nazaret. Los monjes copistas latinos de los siglos II y III  al traducirlos del arameo (lengua en el que seguramente se escribió el original evangelio de Marcos), del hebreo (en el que se escribió el original del evangelio de Mateo) y del  griego (lengua en él se escribieron los evangelios de Lucas y Juan) al latín los evangelios de Marcos, Mateo, Lucas y Juan interpretaron muchas vocablos  erróneamente por ejemplo al traducir Jesús Nazareno, ellos supusieron que se referían por la procedencia del lugar donde creció Jesús; ya que no tenían conocimiento de los lugares y costumbres de los Judíos y galileos del primer siglo, pues  en la época en que ellos vivieron ya no existían los palestinos judíos como nación debido a que después de la última revuelta judía el año 135 EC dirigido por Simón Bar Kojba, el emperador Adriano desterró a todos los judíos sobrevivientes a diferentes lugares del imperio (lo que fue llamado como la diáspora judía) haciendo de ellos una nación sin tierra por cerca de veinte siglos. Es bien sabido que Nazaret como ciudad no fue conocida en el siglo I, si uno revisa “el Antiguo Testamento (que era tan locuaz en cuanto a la geografía), los escritos del historiador Judío Flavio Josefo, el Talmud o los manuscritos de Mar Muerto ninguna habla de ella. No aparece sino hasta los manuscritos de los evangelios oficiales; es  decir en el siglo IV EC. (pág. 91 “Jesús o el Secreto Mortal de Los Templarios por Robert Ambelain, Ediciones Martínez Roca, Barcelona 1982); por esta razón los actuales historiadores suponen que Nazaret al no ser una ciudad importante en el siglo I seguramente fue un pequeño villorrio de campesinos que albergaba a unas cuantas familias y si Jesús nació y creció allí debió haber sido un campesino iletrado o analfabeto (John Diminic Crossan “Jesús de Nazaret; una vida revolucionaria”; Reza Aslan “EL ZELOTE, La vida y la época de Jesús de Nazaret” y John P. Meier “Jesús un judío marginal”) y toda esa conceptualización religiosa e ideológica que concibió y creo se debió a su extraordinaria capacidad intuitiva; sobre este aspecto no puedo estar de acuerdo, coincido con los planteamientos de Daniel Masse y Robert Ambelain en que seguramente Nazaret no existió en el siglo I. Existen dos teorías por la cual se establece a Nazaret como el lugar donde creció Jesús la primera es por lo expuesto líneas arriba, es decir por desconocimiento de los monjes copistas al interpretar este vocablo y la segunda teoría establece que más bien se trató de ocultar el verdadero origen de Jesús para evitar futuras represalias contra sus descendientes  o sea se inventó la ciudad de Nazaret.   Hay una escena en Lc. 4. 16-30 cuando Jesús regresa a la tierra donde creció y en día de reposo asistió a la sinagoga de la ciudad donde se le dio el libro del profeta Isaías (Is. 61. 1-2)   al final de la lectura enrollo el libro y dijo: “Hoy se ha cumplido esta escritura delante de ustedes” muchos se maravillaban mientras otros dudaban y se decían entre si incrédulos: “este no es acaso el hijo de José”; inmediatamente Jesús replico que seguramente le dirán: “…de muchas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz también aquí en tu tierra.” ”De cierto os digo que ningún profeta es acepto en su propia tierra.” “Al oír estas cosas todos en la Sinagoga se llenaron de ira; y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despenarlo.  Mas el paso por medio de ellos y se fue”; este pasaje bíblico merece un análisis respecto al supuesto lugar de procedencia de Jesús, en primer lugar si era un pequeño villorrio era improbable que existiera allí una sinagoga ya que ella solamente se construía en las grandes ciudades, en segundo lugar en el pasaje aludido la ciudad en mención se ubica sobre una colina, veamos lo que nos dice Robert Ambelain al respecto: “Esta escena implica la presencia inmediata a pocos pasos, de un precipicio o de un profundo barranco cortado a pico.   Salen de la Sinagoga empujando delante de ellos al hereje con la intención de conducirlo al parapeto y precipitarlo al vacío. Pero en la Nazaret actual semejante cosa es propiamente hablando, totalmente imposible, porque esta aldea está situado en la suave pendiente de una colina al suroeste de un amplio circo de  cimas blondamente redondeadas. Además esa Nazaret está situada en un pliegue del terreno, por consiguiente no hay precipicios ni barrancos y el horizonte es allí reducido, de modo que es imposible sonar con precipitar a nadie a ningún vacío.” (pag.92 “Jesús o el Secreto Mortal de Los Templarios”). Entonces nos preguntamos ¿Dónde queda la ciudad a la que se hace referencia en este pasaje de Lucas? Si uno hace un tours por todas las ruinas antiguas alrededor del mar de Galilea, existentes en la actualidad descubriría esta ciudad en las ruinas de Gamala.
Saulo de Tarso

Saulo de Tarso o San Pablo, que no conoció a Jesús, en todas sus cartas solamente hace referencia de un personaje etéreo y pregona la salvación divina de los pecados a través de la fe en cristo Jesús porque “el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley” (Ro. 3;28) “…el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.” (Ga. 2; 16). Pablo en su prédica a los gentiles para que se conviertan a la nueva fe desjudaiza el verdadero mensaje de Jesús”. Las desavenencias de Pablo con los discípulos de Jesús, eran continuas y Pablo para darse cierta importancia inventa la visión y el llamado de Jesús quien le confiere el apostolado para que difunda su mensaje a los paganos y por si fuera poco reniega de los discípulos en 2 Corintios 11, 12-13 cuando dice: “Mas lo que hago, lo hare aun, para quitar la ocasión a aquellos que la desean, a fin de que en aquello de que se glorían, sean hallados semejantes a nosotros.” “Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan de apóstoles de cristo.” Ya anteriormente Jacobo o Santiago el hermano del señor, había enviado a algunos discípulos a los lugares donde Pablo había organizado nuevas comunidades para constatar si sus enseñanzas estaban de acuerdo a lo que habían dispuesto los apóstoles  según  el  legado  de  Jesús (Hch 15), esto molesto mucho a Pablo tanto así que en Gálatas 2, 4-6; dice: “y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que estaban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros. Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada me importa; Dios no hace acepción de personas) a mí los de reputación nada nuevo me comunicaron.” Esto indudablemente va dirigido a los apóstoles dirigidos por Santiago. Es indudable que la comunidad dirigida por Santiago, dentro de ellos todos los discípulos de Jesús; no se apartaron de la ley mosaica; creyeron en la misión mesiánica de Jesús; pero para justificar su inesperada muerte y el no cumplimiento su reinado mesiánico, proclaman su resurrección y su segunda venida para reinar Jerusalén como cumplimiento profético y ellos también creían que esto sería pronto;  tal como Jesús predicó: “De cierto os digo que no pasara esta generación hasta que todo esto acontezca”(el fin de los tiempos) Mc. 13;30. Todo lo dicho es argumento suficiente para pensar que el Jesús histórico nunca tuvo intensiones de fundar una nueva religión.     

Sunday, April 9, 2017


Después de 24 años de la captura de Abimael Guzmán

Vamos a desmitificar la presunción de que fue gracias a la estrategia antiterrorista del gobierno de Fujimori  que se efectuó la captura del líder de Sendero Luminoso Abimael Guzmán;  que la captura del líder terrorista se haya realizado durante el gobierno  de Fujimori no quiere decir que fue gracias a un plan estratégico del Servicio de Inteligencia que dirigía bajo la sombra Vladimiro Montesinos ya que dicha captura en aquel 12 de Setiembre de 1992 les tomo de sorpresa; la realidad fue diferente a como el gobierno lo conto después de dicha captura dándose el crédito, cuando fue gracias al GEIN (Grupo Especial de Inteligencia de la Policía Nacional dirigida el  coronel Benedicto Jiménez así como el coronel Miyashiro y  que era un destacamento que pertenecía a la DINCOTE dirigida por el General Antonio Ketin Vidal)  que se efectuó dicha captura después de un seguimiento de tres años; el sistema de inteligencia estratégica de este grupo fue muy secreta que hasta el propio Montesinos si apenas lo conocía, por esa razón intento infiltrar a Martin Rivas al GEIN; cosa que el coronel Benedicto Jiménez encargado de este grupo rechazo; así como también  la presencia de un grupo de analistas enviada por el Servicio de Inteligencia que dirigía el general Salazar (sin embargo era Montesinos quien bajo la sombra daba las directrices de dicha organización) desde hacía seis meses a quien Jiménez diplomáticamente les dijo que el trabajo para el cual habían sido enviados ya había concluido y que toda la información recabada deberían ser remitida a la fiscalía; esto molesto de sobremanera a Montesinos que lo mando a llamar a través del general Salazar Monroe quien fungía de Jefe del SIN a las oficinas del pentagonito, después de hacer su descargo el coronel Jiménez, el general Salazar ve por conveniente retirar el poco apoyo logístico y presupuestario al GEIN. Entonces el GEIN que ya recibía apoyo de la Embajada de los Estados Unidos en vista de los hechos solicita a la embajada mayor apoyo cosa que se le concedió. La  estrategia antiterrorista que organizo el gobierno Fujimorista  era el de acabar el terror con el terror a través del grupo paramilitar llamado Grupo Colina. Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos se enteraron de la captura de Abimael Guzmán Reinoso después de consumada la "Operación Victoria" del GEIN, y no antes. Hagamos un poco de historia; el 5 de marzo de 1990, se creó el Gein al mando del Coronel Benedicto Jiménez y se empezó a elaborar y aplicar la teoría de inteligencia policial operativa es decir que en el último año del gobierno aprista se creó dentro de la DIRCOTE este Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) que, dos años después capturaría a Abimael Guzmán Reinoso (…) El 1° de junio de 1990, el GEIN allanó una casa cercana al cuartel general del Ejército, donde hasta pocos días antes se había alojado Guzmán. (…) El GEIN que fue reforzado por el Ministro Mantilla demostró su eficacia, operando con un presupuesto ínfimo en comparación al de otras unidades policiales.

En la casa de Monterrico se halló abundante información sobre la cúpula de Sendero. De hecho, cuando el GEIN allanó la casa, todo indicaba que Guzmán y sus secuaces acababan de escapar. Se salvaron con las justas. En aquel allanamiento fue cuando se incautó un video donde aparece toda la cúpula de Sendero Luminoso celebrando el cumpleaños de su líder donde se le ve bailando un tradicional y típico baile griego conocido como la danza del Zorba.  Toda nuestra historia hubiera sido muy diferente si Abimael caía entonces, en el penúltimo mes del primer gobierno de Alan García; me pregunto ¿Qué hubiera pasado se le hubiera capturado a Guzmán ese 1 de Junio de 1990? Seguramente se diría que fue gracias a García que se eliminó el terrorismo y nos hubiéramos olvidado de crisis inflacionaria en el que termino su mandato; algo parecido sucede con la captura cuando gobernaba Fujimori, las personas se olvidan de la gestión dictatorial de su gobierno y la que es más de la institucionalización de la  corrupción dentro del estado que jamás haya conocida la historia del Perú; además se vulneraron los derechos humanos de muchas personas por el solo hecho de no opinar a favor del gobierno; hubieron crímenes a través del grupo colina no revelados, claro que los casos más conocidos como la matanza de Barrios Altos y los alumnos así como de algunos profesores de la Cantura que fueron judicializados, pero ¿Qué me dicen del asesinato del dirigente sindical Pedro Huilca Tecse? ¿Y qué del secuestro a dirigentes comunales del valle del Santa el 2 de mayo de 1992? ¿Y qué del allanamiento y secuestro del periodista Pedro Yauri Bustamante el 24 de junio de 1992? Estos últimos casos  continúan en calidad de desaparecidos. Uno se pregunta si el GEIN fue parte de un trabajo conjunto de la estrategia antiterrorista del gobierno de Fujimori ¿Por qué relevo del GEIN a los gestores de la famosa captura del líder terrorista a otras funciones cambiando totalmente a sus integrantes? ¿Por qué no continuar con un grupo que a fin de cuentas resulto exitoso en su trabajo? Ketin Vidal termino siendo agregado militar en los Estados Unidos, porque logro tanta popularidad entre la población que le hacía sombra al propio Montesinos quien tras la captura de Abimael le dio el crédito del operativo al SIN y al gobierno; el resultado de este desatino se vio cinco años después con la toma de la embajada japonesa por el grupo terrorista MRTA; que durante casi cinco meses tuvo en vilo a la población; se tuvo que hacer uso de recursos logísticos y económicos para capturar la embajada de parte del ejército en Abril de 1997; estoy seguro que esto no hubiera pasado sin el GEIN de Jiménez y Miyashiro al cargo de la DINCOTE del General Vidal hubieran continuado en sus funciones.